Lograr la autosanación del organismo enfermo y conseguir que restablezca su propio orden es el objetivo de este tratamiento de medicina alternativa, que permite mejorías inmediatas
“Uso la terapia neural de manera muy frecuente, para conseguir la verdadera sanación del paciente. Por ejemplo, personas con broncoespasmo por asma salen de la consulta respirando mucho mejor y con mayor vitalidad.”
Casos como estos, narrados por el doctor Juan Fernando Arango, demuestran una de las grandes ventajas que ofrece la terapia neural: los resultados inmediatos.
Para poder entender el nivel de acción de este tipo de tratamiento, cabe aclarar primero la inminencia que tienen las células en la salud y en el proceso de curación. Estas tienen un voltaje en su interior (cada célula es como una batería), debido a que están en continuo movimiento y vibran a una velocidad de 632,5 nanómetros por segundo (un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro). Gracias esos movimientos las células emiten la energía que mantiene el equilibrio del cuerpo.
Pero, cuando la carga no está equilibrada entre el interior y el exterior de las células, se genera una “interferencia” o “despolarización” que afecta la salud de las personas. Tal despolarización en las células es ocasionada por diferentes razones, tales como cicatrices de vacunas, afecciones odontológicas, efectos posquirúrgicos, infecciones y estrés emocional.
Regresar al equilibrio
En esta medida, lo que la terapia neural busca es regresar el equilibrio del organismo mediante pequeños impactos o “recargas de energía”. La terapia se ejecuta con la aplicación de procaína al 1% (ver recuadro La procaína).
Las aplicaciones pueden ser superficiales o profundas. En el primer caso, se hacen pequeñas pápulas sobre la epidermis, semejantes a las que se generan al aplicar una vacuna; mientras que, en el segundo, se ingresa más allá de la piel, pudiéndose infiltrar músculos, tendones o estructuras más profundas llamadas ganglios.
Cuando la procaína llega a las células proporciona una carga energética de alto potencial (290 milivoltios) que permite corregir el trastorno de despolarización y, por ende, alcanzar el alivio del dolor o reparar los trastornos funcionales de los órganos de forma inmediata, a corto plazo.
Lo que hace atractiva esta forma de medicina alternativa es que la corrección de la interferencia celular produce un “efecto inmediato”. Esto sucede porque en el cuerpo humano existe un sistema de transmisión rápido y efectivo de los impulsos nerviosos (sistema neurovegetativo). De este modo, se pueden tratar con óptimos resultados los siguientes casos:
1. Cicatrices de vacunas o cirugías bloquean la energía que circula de los meridianos o “autopistas” de nuestro cuerpo, lo cual ocasiona la interferencia celular. La terapia neural logra desbloquear estos obstáculos y retornar el flujo regular de la energía a la zona afectada.
2. Se puede aplicar terapia neural en las amígdalas, para tratar procesos infecciosos e inflamatorios de la faringe.
3. También se ha comprobado su efectividad en alergias respiratorias, rinitis, sinusitis, asma bronquial y bronquitis.
4. Elimina dolores locales, cefaleas, migrañas, sobredistensión de los músculos del cuello, espalda o zona lumbar.
5. Está indicada para la artritis reumatoidea o artrosis degenerativa.
6. Se aplica en traumatismos como contusiones, desgarros y hematomas.
7. Para el tratamiento de enfermedades digestivas tipo colon irritable o espástico, gastritis y hemorroides, también es ideal.
8. En el campo de la ginecología, se ha utilizado con óptimos resultados para manejar la enfermedad pélvica inflamatoria debida a vaginitis recurrente.
9. Se usa en trastornos del sueño, especialmente en el insomnio.
Como es claro, la terapia neural es aplicable en diferentes enfermedades, incluso está comprobada su efectividad en cuadros clínicos de mayor complejidad, como cáncer, sida o enfermedades del sistema inmunológico (deficiencia o autodestrucción de las células de defensa), particularmente para el control de síntomas (como tratamiento paliativo).
Se trata de una herramienta de apoyo, la cual puede emplearse de manera curativa y preventiva. No obstante, como lo dice el doctor Arango, lo más importante es que “el paciente tome conciencia de qué le está queriendo decir el síntoma o la enfermedad como tal, pues al hacerlo puede trabajar sobre sí mismo para modificar sus hábitos físicos, mentales y emocionales, a fin de poder vivir una vida de mayor satisfacción”.
Por: Paola Andrea Martínez O.
Con la asesoría de Juan Fernando Arango Maya, médico familiar y bioenergético-homeópata
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