Guía de Medicina Natural y Bienestar

Odontología Neurofocal, ‘pilar’ de la medicina integrativa

Autora: Dra. Gilma E. Garrido

Fecha:

Categoría: En Invitado

Fernando Vanegas León, DDS
Odontólogo neurofocal
Presidente de la Asociación Internacional de Odontología Neurofocal y Ciencias Afines (Asintocaf)
Vicepresidente de la Asociación de Odontólogos – Colegio Odontológico Colombiano (Asococ)

La odontología neurofocal nos permite identificar diversas patologías a distancia (de otros órganos), derivadas de focos interferentes identificados en nuestros dientes o demás estructuras que forman parte indivisible de nuestro sistema oral.

Entendamos que la odontología es una sola, lo único que cambia es la forma de tratar la enfermedad y como diagnosticarla, utilizando las diversas herramientas que forman parte de la medicina biológica, para obtener una respuesta adecuada por parte de nuestro organismo.

La academia siempre omitió las relaciones energéticas estrechas entre los dientes y el resto del organismo. Los dientes enfermos, los tejidos y demás estructuras donde estos se alojan son capaces de emitir señales que alteran todo el delicado equilibrio que nuestro propio organismo; por lo tanto, son capaces de provocar en el cuerpo predisposiciones a enfermar o seguir alimentando procesos de enfermedad ya desatados, de los cuales odontólogos, médicos convencionales y demás especialistas muy probablemente desconocían.

Por fortuna, la odontología neurofocal basada en la evidencia lo ha demostrado. Son muchos los pacientes que con su aplicación han mejorado de sus dolencias y enfermedades que tradicionalmente no habían podido obtener mejoría significativa y luego de un recorrido angustioso y estresante por todos los especialistas.

Es entonces donde la medicina integrativa desempeña un papel importante actuando en los canales o –mejor- en las redes que conforman nuestro organismo y que la medicina convencional desconoce. 

Campos interferentes

Son tejidos crónicamente alterados que al variar su energía producen lesiones y enfermedades a distancia (en otros órganos o sistemas distantes del campo interferente). Condiciones como la caries, dientes o molares retenidos, restos radiculares (raíces) y tratamientos en mal estado son, entre otros, algunas de las más comunes, al igual que los efectos ocasionados por la presencia de diversos metales en boca, sobre lo cual existen varios estudios en prestigiosos publicaciones de carácter científico.                                          

¿Debemos cambiar todas las amalgamas y metales?

Si bien podría ser un objetivo más biocompatible, no es una ley de la odontología neurofocal. Recordemos, para no ir muy lejos, el mercurio presente en las amalgamas con su bien estudiada y reconocida toxicidad, incluso para quienes lo operan; Sin embargo, solo en algunos casos todas las amalgamas o metales se tienen que cambiar obligatoriamente.

Según el concepto de la individualidad de cada persona, principio rector de la odontología neurofocal y de la medicina integrativa, y de la ‘sensibilidad’ de cada uno de nosotros a dichos elementos, es deber del odontólogo neurofocal:

  1. Realizar una detallada valoración y examen clínico con los exámenes diagnósticos y paraclínicos necesarios.
  2. Determinar cuáles amalgamas o metales se deben retirar o cuáles otros focos interferentes pueden incidir en el organismo.
  3. Especificar cuáles de las disciplinas de la medicina biológica y demás líneas de la medicina integrativa podemos utilizar para desbloquear estos campos interferentes. Entre esas disciplinas está la terapia neural y la homotoxicología.

Detoxificación

Es indispensable una detoxificación de nuestro organismo cuando realizamos este tipo de procedimientos, ya que en nuestra matriz extracelular (MEC) -donde nuestras células toman su alimento para poder cumplir con su función específica- se depositan toxinas que nuestro organismo no puede eliminar en su totalidad; de ahí que necesitemos la intervención de la homotoxicología para eliminarlas y lograr limpiar la matriz. De esta forma se logra la alimentación y nutrición adecuada de nuestras células, lo cual se refleja positiva e inmediatamente en nuestra salud.

La terapia neural también logra, de manera muy sencilla, dicho objetivo. A través de las infiltraciones de una sustancia terapéutica (a cargo de un profesional especializado y debidamente entrenado para aplicar este tratamiento),  se consigue la repolarización de la célula o células interferidas y, por ende, la estabilidad de la membrana. Sin hablar de las muchas utilidades de la terapia neural, en casos de dolores musculares, migrañas y epilepsia, entre otros, el resultado es totalmente satisfactorio. 

Es importante aclarar que en la actualidad, en muchos casos y por principios biomecánicos inviolables, necesitamos usar ciertos metales si de restauración se trata (titanio en implantes, por ejemplo). Lo que se debe estudiar y observar es la biocompatibilidad que nos ofrezcan y las posibles interferencias que estos pueden generar.

El odontólogo neurofocal debe realizar un cuidadoso seguimiento del procedimiento de rehabilitación, registrando el antes y el después del procedimiento y luego estableciendo si se han generado nuevas patologías o si se han aumentado las ya presentes.

Tenemos que ser equilibrados y no dejarnos llevar por el extremismo. No podemos mandar a la basura la implantología ni la rehabilitación oral, entre otras.

Para finalizar, debemos ser conscientes de que nuestro organismo es uno solo y todo está interrelacionado. Por eso los médicos y demás profesionales de la salud que se dedican con responsabilidad a la medicina biológica y demás disciplinas de la medicina integrativa, no pueden estar alejados de la integralidad de nuestro ser y del gran pilar de la misma: la odontología neurofocal.

Recuerde que no solo debe presentar enfermedades crónicas para consultar un odontólogo neurofocal. La prevención es salud.

Más información:
info@drfernandovanegas.com
www.drfernandovanegas.com

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